La boca

Curiosamente el estado de las encías, de la mucosa bucal y de la lengua, también el mal aliento (halitosis), pueden ser indicadores de un problema digestivo o general. Es verdad que en gran parte de los casos la raíz de los problemas de la boca está en una carente higiene bucal, caries o problema de las encías. Sin embargo, si, una vez descartado, el síntoma persiste hay que pensar en otras razones. También es previsible ocasionalmente tener mal gusto en la boca y la lengua blanca después de cenas copiosas, salidas y fiestas nocturnas.

La mucosa de la boca, como todas las mucosas del cuerpo humano, es muy delgada, se renueva y se regenera con facilidad, tiene su microflora saprofita (aquellas bacterias que viven permanentemente en las mucosas en perfecta simbiosis con nuestras células) que le proporciona las defensas y el equilibrio inmunológico.

La mucosa bucal está humedecida y lubricada por la saliva con su alto contenido de sustancias antisépticas, antifúngicas, las enzimas y las inmunoglobulinas (células del sistema inmune), las cuales nos protegen de las infecciones externas y participan en los procesos de la masticación y de la digestión. Durante el día producimos entre 1 y 1,5 litros de saliva y su producción se aumenta mientras comemos y se reduce por la noche.

La saliva y el ambiente bucal son alcalinos. Perdemos el equilibrio del pH y de la ecología bucal con las infecciones bacterianas y virales en general, con la toma de los antibióticos y/u otros fármacos que influyen en la producción y la composición de la saliva.

Aftas y llagas bucales

Si en la boca persisten las aftas y/o las llagas, si la infección por herpes es muy recurrente (frecuente) o si uno tiene candidiasis bucal, eso significa que la defensa del organismo en general está disminuida, la producción de las células inmunológicas de la defensa de las mucosas no es suficiente ni eficaz y hay una acidificación elevada de la saliva y otros tejidos corporales. ¿Qué hacer?

Como primeros pasos te recomendaría reducir el consumo de productos ácidos, dulces y bebidas acidificantes con gas y realizar enjuagues de la boca cada tres o cuatro horas por lo menos durante una semana; se pueden utilizar los preparados antisépticos de la farmacia, consultando previamente con un farmacéutico, o aquí te doy algunas recetas naturales para los enjuagues:

  • Infusión fuerte de plantas medicinales secas: salvia y tomillo (mezclar una cucharada sopera de cada planta medicinal con 500 mililitros de agua hervida y hacer infusión de veinte minutos, filtrar, utilizar sin diluir). Durante los enjuagues intentar mantener la infusión un rato en la boca.
  • Infusión de canela y jengibre con té verde(media cucharadita de café de canela en polvo y jengibre en polvo o fresco, una cucharada sopera de las hojas de té verde, mezclar todo en 1 litro de agua hervida caliente, preparar infusión, filtrar y utilizar sin diluir).
  • Aplicar un trozo de la pulpa de la hoja fresca de aloe vera a la lesión herpética o a las aftas dentro de la boca; para obtener un buen contacto de la pulpa curativa de aloe con el afta o la llaga utilizar una gasa o un algodón y mantenlo durante unos diez minutos por lo menos. Repetir dos o tres veces al día.
  • Preparar una mezcla de aceite de oliva virgen 50mililitros con diez gotas de aceite de árbol de té, treinta gotas de aceite de rosa mosqueta, cinco gotas de aceite de tomillo y cinco gotas de aceite de romero. Mezclar bien la preparación. Aplicar con el dedo a todas las lesiones dentro de la boca frotando especialmente sobre las aftas, empapar un poco de algodón con el aceite preparado y aplicarlo a las llagas, manteniendo la exposición unos cinco minutos.
  • Es beneficioso mantener en la boca un rato (como si fuera un bombón) un trozo de jengibre fresco o un diente de ajo.
  • Existen probióticos (preparados concentrados de las bacterias buenas) en forma de comprimidos masticables. Se recomienda disolver lentamente en la boca un comprimidos del probiótico masticables y después no beber ni comer durante una media hora.

Para tratar la raíz del problema, yo recomendaría realizar una depuración digestiva y una dieta controlada.

Tomado del libro Salud Pura.

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