¿Qué nos ocurre entonces?

En primer lugar, recordemos que todo aquello que nos sobra (colesterol incluido) y que perjudica a nuestra sangre, el hígado lo intentará captar, desactivar y acumularlo en su territorio, hasta que pueda eliminarlo de forma no dañina. El destino final del colesterol es ser conjugado (unido) con las sales biliares y ser expulsado por la vesícula al intestino delgado; desde allí, una parte menor de las sales biliares y del colesterol será reabsorbida, reciclada y devuelta al hígado (como ves, el señor hígado también es ecológico y opta por el reciclaje y reutiliza sus productos) y la mayor parte del colesterol será eliminada con las heces.

Entonces, sea cual sea el origen de tu colesterol, con toda seguridad podemos decir que una buena función hepática y una digestión adecuada te ayudará a procesarlo, a controlar sus niveles y a poder eliminarlo muy regularmente con los residuos.

Veamos pues los objetivos y las recomendaciones:

Meta 1: 

  • Eliminar y expulsar con regularidad la bilis y colesterol acumulados en la vesícula/hígado.

Recomendaciones:

  1. Realizar drenajes hepáticos trimestrales durante el primer año del tratamiento.
  2. Después de cada drenaje, tomar suplementos de Omega 3 (4 gramos al día), remedios naturales como diente de león, alcachofa, cardo mariano, boldo, fumaria, rábano negro, cúrcuma.
  3. Seguir con una dieta libre de las grasas de origen animal (se recomienda considerar la dieta detox).

Meta 2: 

  • Intentar tener una digestión sana y sin alteración alguna.

Recomendaciones:

  1. Seguir con la dieta detox, comer cinco veces al día en cantidades moderadas.
  2. Considerar un estudio de sangre de las sensibilidades alimentarias (A-200) para ajustar y personalizar tu dieta.
  3. Beber suplementos/infusiones de menta, inulina, jengibre, romero, tomillo, hinojo, los probióticos, magnesio.

Meta 3: 

  • Acelerar el tránsito intestinal para impedir la reabsorción excesiva de las sales de bilis conjugadas con el colesterol.

Recomendaciones:

  1. Realizar varias hidroterapias de colon vinculadas a los drenajes hepáticos durante el primer año.
  2. Ingerir probióticos concentrados durante un mes después de cada drenaje realizado.
  3. Tomar regularmente fibra de plantago ovata (psyllium) o de lino con agua antes de dormir y suplementos de magnesio.

Según nuestros propios estudios y observaciones realizados desde el año 2006 hasta la actualidad, el 80 por ciento de los pacientes atendidos que han realizado varios drenajes hepáticos, que han cumplido con una dieta posterior y con los tratamientos complementarios han mostrado una disminución de sus niveles de colesterol y de los triglicéridos séricos, una pérdida de peso moderada y una mejoría de salud en general y del bienestar.

No es un milagro, es un trabajo a la medida, muy personalizado sobre el proceso de la autorrecuperación funcional; es un tratamiento integral de las causas y no solamente de las consecuencias. Al final de todo, el nombre del paciente no es señor/a «colesterol» como para tratarlo de una manera unificada; cada uno tiene su nombre, su historia y sus capacidades de recuperación.

Conviene depurar y activar la función hepática olvidada y establecer el máximo equilibrio natural de los lípidos; además, diseñar una dieta y los remedios para el mantenimiento. Esto puede ser aprendido por cualquier médico y adaptar su lugar de trabajo para realizar tratamientos holísticos. Por mi parte, yo estaría encantada de transmitir, enseñar y difundir esta información. Si al menos una parte de los siete millones de afectados por una hipercolesterolemia pudieran recibir la información correcta y los tratamientos complementarios en sus lugares, entonces ganaríamos todos.

Ahora hablemos sobre la medicación: los fármacos que reducen el colesterol (generalmente son del grupo de las estatinas) son muy eficaces y gracias a ellos se pueden prevenir miles de accidentes cardiovasculares. Las estatinas son muy precisas en su acción; su principio activo bloquea una enzima principal y frena la biosíntesis de nuevas moléculas de colesterol. En cuanto comiences a tomar la medicación, observarás que los niveles de colesterol en tu analítica se estabilizan pronto, porque ya no sintetizas el colesterol nuevo; sin embargo, si dejas de tomarla, con mucha rapidez volverás a estar en números rojos. Por eso las medicinas complementarias te ayudarán a mantener el equilibrio conseguido con la medicación.

Las pastillas pueden ser imprescindibles para tu protección, eso depende de tu estado de salud actual, no las suspendas por tu cuenta; mejor escucha a tu médico y hazle caso. Los medicamentos no son enemigos, son tus aliados pasajeros, aunque en algunas circunstancias debas ingerirlos durante largos periodos de tiempo, que te ayudarán a dar los primeros pasos en tu camino hacia los cuidados preventivos y naturales.

El desafío profesional está en poder alcanzar el momento de no tener que necesitar la medicación o, quizás, reducir notablemente su dosis e incluso establecer periodos cortos de descanso sin pastillas, que no es poco.

Tomado del libro Salud Pura

 

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